sábado, 28 de mayo de 2016

Instinto


Un día, cualquier día de éstos pasados 9 años, en una de tantas y tantas conversaciones que teníamos, mi marido me decía que yo debería ir pensando en dejar los tratamientos... y yo grité NOOOOOOOOOOOOO!

Y se hizo el silencio.
No había acabado el grito y ya me dolia la garganta... y me dolió 2 días...

...

Hay una fuerza que me ha acompañado en el embarazo, en el parto, en la lactancia, en mi empoderamiento cómo madre.
Ha tomado las riendas la vida actual el instinto, la naturaleza. 
Con mi parto nació mi hija, y nació una madre. 
Aparecieron muchos comportamientos nuevos para mi y antiguos evolutivamente para una mujer que lleva tán consciente en el mundo sus 38 añazos...

Todo estaba en mi, todo latente, todo esperando...

He tenido una mamífera, y yo soy una leona.

El descubrimiento de pérdida de control del cuerpo en el embarazo, en las contracciones...
La sincronia total con el bebe y la respuesta automática a todas sus necesidades desde el primer momento... No hacen falta consejos, no hace falta ni la mitad de lo que nos pretenden vender... Conociendo, observando a nuestros hij@ tenemos todas las respuestas.

Todo estaba en mi, todo latente, todo esperando... 

...

El instinto estaba en mi ya antes de querer tener un hij@, durante los 9 años de infertilidad y ahora.
El instito es fuerza, motivación, motor de nuestra lucha, consciente e inconsciente, vida, deseo y objetivo, racional e irracional...

Todo esta en vosotras, todo latente, todo esperando...

domingo, 6 de diciembre de 2015

Hace un año estaba en betaespera.


Hace un año estaba en betaespera.
Otra betaespera más... pensaba.
No hice esas cosas que hacía en las primeras, dejar el café, mantener los pies calientes, reposo...
Conscientemente no tenía confianza en ella.
Estaba muy cansada, siempre era la misma historia.

Ese tratamiento lo organicé yo (como todos) tras un fin de un contrato laboral, llamé con la regla, y me dieron una cita. Tras esa cita, con la medicación ya en mis manos, comiendo con mi marido, le reconocía que no quería pasar por otro tratamiento más, prácticamente me convenció de acabarlo, ya que lo había iniciado... Por inercia casi, y por él, cumplí con lo que tenía que hacer... Sin motivación, sin fe, sin ganas...
Lloraba mi infertilidad, la habitación vacía de mi casa, me apenaba la cercanía de otra Navidad más sin cambios...
No me sorprendió nada de nada el primer test en blanco...

Y 4 días después... 

La sorpresa de mi vida. El milagro se había producido... Así, sin mas...

El ciclo de los tratamientos se cerró por fin el día que ella nació, y no quisiera por nada del mundo volver a vivirlo...

He acabado harta de tratamientos de reproducción asistida, de información de ginecología, de clínicas... Harta de estar tán informada... Harta de dedicarle todo mi pensamiento y mi dinero... Haciendo zaping veo un documental y lo quito... No quiero ni tocar el tema... Ha sido demasiado intenso para mí... No quisiera que nadie que yo quiera tenga que pasar por esto... Sólo podría decirle - lo siento mucho-.
Mi camino por la reproducción asistida ha sido demasiado largo.

Por todo esto ahora no estoy por los blogs, no escribo ni comento, pero el blog sigue abierto. Hay varias cosas que quiero tratar y seguir de vuestras historias: cómo les comunicáis a vuestros niñ@s que han nacido por reproducción asistida, de dónde sacáis el valor para ir a por el hermanit@ por tratamiento, y todo lo que rodea esto en general... Y aunque de momento no puedo, espero hacerlo poco a poco, escribir y comentar.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Madres

Antes de comenzar a escribir quiero pedir disculpas a quien haya entrado en mi blog a leer qué ha sido de mi embarazo y no ha encontrado nada... Por esas personas va ésta entrada... Seáis quienes seáis...

Desde hace 6 semanas soy madre. Soy madre, porque mi hija ha nacido, por fin. Pero interiormente ya lo era...

Mi embarazo transcurrió con normalidad, y a los 4 días de superar la fecha prevista me puse de parto. Con las contracciones sufrí lo justito, la epidural me hizo efecto rápido, y mi trabajo de parto acabó en cesárea. Tras 15 cortos minutos de operación mi marido hacía piel con piel con mi nena y tras 2 horitas de recuperación era yo la que la conocía.

Y empezó todo lo que hacía 9 años queríamos vivir: la maternidad, la lactancia, las reacciones de la familia, las nuevas rutinas... Y en ello inmersos estamos... Felices, implicados y entregados a nuestra nena...

Quiero deciros, que desde que comenzamos a buscar a nuestros hij@s somos madres...
Somos responsables, planificadoras, comparadoras, nos informamos, apostamos por los cambios, aguantamos el dolor, nos levantamos tras los chascos e imprevistos, nos hacemos expertas en tener paciencia... y lo hacemos todo para que nuestros hij@s existan, se implanten, se nutran, crezcan y puedan nacer. 
Esa fuerza salvaje y esa tenacidad imparable sólo las tiene una madre (padre) por sus hij@s.
No lo dudéis nunca, aún en la infertilidad somos madres. Aún no habiéndolo conseguido lo somos

Yo soy la misma de siempre, igual que 9 años atrás, sólo que ahora tengo una persona más a la que colmar de amor, besos, y cuidados.

A nosotras nos ha tocado luchar por nuestros hij@s... Como siempre os deseo fuerza y suerte...